La productividad no es cuestión de trabajar más horas, sino de trabajar mejor. Aquí van cinco hábitos que puedes empezar hoy.
Dedica 90 minutos sin interrupciones a una única tarea. Silencia notificaciones, cierra pestañas, aparta el móvil.
Si una tarea puedes hacerla en menos de dos minutos, hazla ahora. Evita la acumulación de pequeños pendientes.
Antes de acabar el día, escribe las tres tareas más importantes para mañana. Empezarás con foco desde el minuto uno.
Cada 90 minutos, levántate y camina cinco. Sirve para el cuerpo y limpia la cabeza.
Los viernes, veinte minutos: qué funcionó, qué no, qué probar la semana siguiente.